BIC | Sitio Etnológico

219. ANUNCIO de 21 de noviembre de 2002, por el que se hace pública la Resolución de 13 de noviembre de 2002, que modifica la Resolución de 22 de octubre de 2002, por la que se aprobó la delimitación para el Bien de Interés Cultural, con categoría de Sitio Etnológico, a favor del Acueducto de los Molinos, en el término municipal de La Orotava.

Visto el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Sitio Etnológico, a favor del Acueducto de los Molinos, sito en el término municipal de La Orotava, y

Resultando que, con fecha 17 de octubre de 1970, se dicta Resolución de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Educación y Ciencia, por la que se incoa el expediente de referencia, en la cual no consta la delimitación gráfica y escrita del Bien, ni la justificación ni descripción del mismo.

Resultando que, con fecha 22 de octubre de 2002, se dicta Resolución de la Sra. Consejera Insular del Área de Cultura, Educación, Empleo y Juventud por la que se aprueba la delimitación escrita y gráfica propuesta por la Sección Técnica de la Unidad de Patrimonio Histórico-Artístico, no constando en esta resolución la justificación de la delimitación aprobada, así como tampoco la descripción
del Bien en cuestión.

Considerando que, según el artículo 2 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, el patrimonio histórico de Canarias está constituido por los bienes muebles e inmuebles que tengan interés histórico, arquitectónico, artístico, arqueológico, etnográfico, paleontológico, científico o técnico.

Considerando que, según el artº. 18.1.a) de la citada Ley, los bienes inmuebles declarados de interés cultural lo serán con arreglo a alguna de las categorías establecidas en tal Ley, siendo una de ellas la de Sitio Etnológico, que es el lugar que contiene bienes, muebles o inmuebles, representativos de los valores propios de la cultura tradicional o popular. Considerando que esta Consejería Insular ostenta las competencias en materia de patrimonio histórico en virtud de la atribución conferida mediante acuerdo plenario de fecha 20 de julio de 1999.

Es por lo que,

RESUELVO:

1º) Modificar la Resolución de la Sra. Consejera Insular del Área de Cultura, Educación, Empleo y Juventud, de fecha 22 de octubre de 2002, por la que se aprobaba la delimitación escrita y gráfica pro-puesta para el Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Etnológico, Acueducto de los Molinos, sito en el término municipal de La Orotava, en el sentido de añadir la justificación de la elimitación y la descripción del Bien en cuestión, según el anexo I que acompaña a esta Resolución.

2º) Continuar la tramitación del expediente de acuerdo con las disposiciones vigentes.

3º) Hacer saber al Ayuntamiento de La Orotava, que según lo dispuesto en el artº. 20 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, la incoación del presente expediente determinará la aplicación provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural y su entorno, en su caso; cuando se haya incoado expediente para la declaración de bienes de interés cultural, los Ayuntamientos deberán suspender el procedimiento de otorgamiento de licencias municipales de intervención en los inmuebles y sus respectivos entornos, así como los efectos de las ya otorgadas. Una vez que se haya producido la declaración de interés cultural, el titular de una licencia cuyos efectos hayan sido suspendidos por motivo de la incoación podrá solicitar el levantamiento de la suspensión según el procedimiento establecido para las autorizaciones previas, a conceder por el Excmo. Cabildo Insular de Tenerife, previo informe de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico-Artístico, a que se refieren los artículos 55 y 56 de dicha Ley, sólo permitiéndose durante la tramitación del expediente de declaración en el Bien objeto de protección, las obras y actuaciones que por razón de fuerza mayor hubieren de realizarse y aquellas de conservación y consolidación a que se refieren los apartados a) y c) del artº. 46 de esta Ley que contribuyan a la preservación de sus valores históricos.

4º) Ordenar la notificación de esta Resolución  la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, a fin de  romover su anotación preventiva en el Registro General de Bienes de Interés Cultural, y al Ayuntamiento de La Orotava, a los efectos oportunos.

5º) Publicar la presente Resolución en el Boletín Oficial de Canarias y abrir un período de información pública, a fin de que cuantos tengan interés, puedan aducir lo que estimen procedente, durante un plazo de veinte (20) días, contados a partir del siguiente al de publicación de la presente resolución en el Boletín Oficial de Canarias, a cuyo fin el expediente podrá ser examinado en la Unidad de Patrimonio Histórico-Artístico, calle Candelaria 23, 3ª planta, Santa Cruz de Tenerife, de lunes a viernes de 9,00 a 13,00 horas. Santa Cruz de Tenerife, a 21 de noviembre de 2002.- El Secretario, José Antonio Duque Díaz.- Vº.Bº.: la Consejera Insular del Área de Cultura, Educación, Empleo y Juventud, Dulce Xerach Pérez López.

ANEXO I

BIEN DE INTERÉS CULTURAL.
CATEGORÍA: Sitio Etnológico.
A FAVOR DE: Acueducto de los Molinos.
TÉRMINO MUNICIPAL: La Orotava.

DELIMITACIÓN

La delimitación propuesta se caracteriza por estar conformada por varios islotes de protección que se suceden de norte a sur y que tienen como elemento aglutinante los citados molinos. El primero de ellos acoge los molinos del Hoyo y de La Máquina, localizados en la trasera de la Casa Lercaro y en el inmueble vecino de ésta, respectivamente. La delimitación de este islote conforma un cuadrilátero irregular cuyo perímetro coincide con el eje de la calle Duquesa, el de la calle Colegio, así como sendas líneas imaginarias que coinciden con la tapia trasera de la Casa Lercaro y la parcela correspondiente al inmueble nº 35 de la calle Colegio.

El segundo islote está situado en la Plaza de San Francisco, donde se localiza un segundo molino, frente al Hospital de la Santísima Trinidad. El entorno de protección ocupa la totalidad de los inmuebles -y sus respectivas parcelas- alineados a lo largo de la calleja que cierra la citada plaza por el este, desde el nº 9 hasta el localizado en el ángulo SE de aquella. En el margen opuesto, el límite discurre por el eje de la mencionada vía.

El tercero de los islotes ocupa un tramo de la calle Domingo González García, extendiéndose a ambos lados del eje de la misma. En este islote se localizan otros dos molinos, así como los antiguos lavaderos, que también son objeto de protección. El perímetro de este islote tiene como vértice NO un punto situado en el eje de la calle San Francisco, frente al solar que linda por el norte con los lavaderos.  Desde aquí se prolonga hasta el inmueble nº 1 de la calle Salazar, con fachada a la calle Domingo González García, de manera que el límite en dirección sur asciende en paralelo a esta última vía, coincidiendo con la primera crujía de todos los inmuebles de la misma hasta el nº 20 (esquina/Calvo Sotelo). Desde aquí, cruza a la margen opuesta, englobando la primera crujía de los inmuebles nº 20 de la calle Domingo González García y el nº 4 de la calle Calvo Sotelo. Desde este punto, el límite se dirige hacia el norte, incluyendo el solar anexo al molino de la calle Figueroa, así como la primera crujía de los inmuebles nº 19 al 1 de la calle Domingo González García, entre los que se encuentran el Molino de Chano, la totalidad del espacio ocupado por los lavaderos y la edificación inmediata a éstos por el norte.

El cuarto de los islotes se centra en el molino de la calle San José, esquina calle Domingo González García. Su perímetro incluye la primera crujía de los inmuebles nº 36 al 44 de esta calle, la totalidad de la parcela del nº 41 (situado frente a éstos), así como el propio inmueble del molino. La delimitación del islote se completa con el inmueble nº 4 de la calle San José y la primera crujía de los números 1, 3 y 5, situados en la margen opuesta. El quinto de los islotes corresponde al de los molinos de la calle San Juan y del Cubo Alto. Su perímetro discurre por el eje de la calle Rosa de Ara, para continuar por el eje de la calle Cubo Alto hasta su intersección con la calle  eralito. Prosigue por su eje hacia el oeste y el norte, avanzando por el eje de la calle San Juan hasta alcanzar el inmueble situado frente al nº 75 de esta calle. En este punto el perímetro se ensancha para discurrir por una línea imaginaria paralela en 10 m al eje de la calle San Juan hasta conectar con el eje de la calle Rosa de Ara.

El sexto de los islotes engloba el último de los molinos y el tramo de canalización sobre arquería que desemboca en su cubo. El  perímetro discurre por la margen sur de la calle Peralito, frente a la antigua casa del molinero. Continúa por un callejón sin salida que separa el molino del complejo escolar existente en el lugar, prosiguiendo por la fachada septentrional de un edificio de arquitectura tradicional que cierra el fondo del callejón. A partir de este punto el límite oeste discurre por una línea imaginaria paralela en 10 m al recorrido de la arquería y del cubo del molino.

El último de los islotes corresponde al tramo indicado del Camino de la Sierra, comprendido entre el punto donde es atravesado por el barranquillo de Araujo y su conexión con la carretera C-821 al Portillo. En anchura, el perímetro se extiende paralelamente en 10 m a ambos lados del eje del camino.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN

La delimitación propuesta se justifica por la necesidad de establecer un entorno de protección alrededor de los diferentes hitos  patrimoniales que configuran el B.I.C.; esto es, los molinos de agua y la canalización que los conecta, así como las antiguas casas de los molineros, los antiguos lavaderos y el tramo del Camino de la Sierra que se protege. Los entornos de cada uno de los islotes se han fijado incluyendo los inmuebles colindantes, muchos de los cuales responden a patrones de arquitectura tradicional, cuyos rasgos constructivos deben ser conservados por contribuir a la revalorización del paisaje histórico del enclave de los molinos. En otros casos, se incluyen inmuebles modernos o solares, lo que se justifica por la necesidad de garantizar que las transformaciones que les afecten no generen impactos sobre los elementos patrimoniales, la contemplación de sus valores o su estudio.

DESCRIPCIÓN

El temprano establecimiento de una importante comunidad de vecinos en La Orotava, el rápido reparto de tierras desde 1497 y el incipiente desarrollo urbano de la Villa fue posible por la abundancia de aguas procedentes de los manantiales de Aguamansa. Su caudal fue canalizado a través de una acequia, que recogía mediante canales de madera los remanentes de las fuentes de Agua Grande, El Pino, Hidalgo o Taboco. Esta conducción atravesaba el núcleo urbano de sur a norte para finalizar en sendos estanques que  permitían el riego de las tierras bajas e intermedias. Alo largo de la misma se sucedieron hasta trece molinos de agua (algunos de los cuales han desaparecido) y espacios utilizados como lavaderos públicos. Estos molinos, originalmente fabricados en madera, fueron remplazados en obra de mampostería a partir de finales del siglo XVIII y durante el siglo XIX, incorporando tramos sobre arquerías de muy distinta tipología: apuntada, medio punto, rebajada, etc.

En la actualidad sólo se conservan 10 molinos, que se alinean a través de la Villa de Arriba, continúan bordeando la Plaza de San Francisco y finalizan en la trasera de la Casa Lercaro. La morfología actual de estas infraestructuras hidráulicas es bastante uniforme, preservando todos ellos el cubo (configurado por prismas superpuestos), donde se vertía el agua que caía de la atarjea y propiciaba el movimiento de la maquinaria de molienda. Asimismo, suele conservarse la antigua casa del molinero y las dependencias anejas  (muchas de ellas al aire libre), aunque en la mayoría de los casos tanto su uso como la organización interior del espacio se han transformado, destinándose a residencia. Respecto al acueducto o atarjea que recorría la Villa de norte a sur, sólo permanecen cortos tramos en mampostería, a modo de arquerías sobre pilares adosados a los cubos de determinados molinos. Asimismo, la mayoría de ellos conserva la antigua casa del molinero, que acogía la maquinaria, zonas de descarga y dependencias complementarias.

El estado de conservación general es relativamente bueno, aunque existen diferencias de unos a otros. Con frecuencia sus propietarios han remozado las fachadas y cubiertas de lo que fue la casa del molinero (hoy en día transformadas en viviendas), si bien varios de los cubos presentan ligeros daños y deterioros. Sólo dos molinos -el de Chano y el de la Máquina- se encuentran actualmente en funcionamiento.

La delimitación propuesta incluye, igualmente, los antiguos lavaderos de la calle Castaño. El agua de la acequia principal era desviada hacia ellos, donde las lavanderas desempeñaron su oficio hasta fechas relativamente recientes (mediados del siglo XX); remontándose su origen, con seguridad, al siglo XIX. Forman, por tanto, un elemento inseparable desde el punto de vista del aprovechamiento histórico del agua en la Villa de La Orotava, utilizado como fuerza motriz, para el abasto público, para labores de higiene y, por último, para riego.

El espacio ocupado por los lavaderos se encuentra hoy muy transformado por la acumulación de escombros y materiales de todo tipo, ya que es usado como depósito municipal. No obstante, en su interior se han podido apreciar los primitivos pilas de lavado, fabricadas en bloques de basalto vacuolar y unidos mediante un grosero mortero de cal. Posteriormente, fueron construidas nuevas pilas en cemento que se disponen en dos hileras adosadas (diseñadas por el arquitecto Tomás Machado Méndez). El conjunto se completa con los restos de acequias y canalizaciones en piedra que traían el agua desde el molino situado en las proximidades. De los 3 lavaderos que existían en la Villa, sólo éstos subsisten, siendo los más importantes y amplios al ser utilizados por la mayor parte de la población de ambos sectores del núcleo urbano.

Finalmente, se incluye en esta delimitación un tramo del denominado Camino de la Sierra, que constituye un buen ejemplo de obra de ingeniería rural, con unas características constructivas singulares que muestran un notable estado de conservación. Corresponde al modelo de camino enlosado o empedrado, construido sobre un cimiento o capa inferior al que se le superpone un núcleo de barro compactado y sobre el que se fija el empedrado superior con piedra encabezada. La superficie empedrada se encaja y ordena mediante cintas maestras, configuradas por grandes piedras labradas. El camino parte de la ermita de Santa Catalina hasta conectar con la carretera C-821 (La Orotava-El Portillo), si bien su tramo inicial se encuentra asfaltado. No obstante, el resto del trazado -en una longitud de unos 700 m- ofrece un buen estado de conservación. La importancia histórica de esta vía radica en que conectaba la Villa de Arriba de La Orotava con la zona de monte, y a través del mismo se acarreaba la madera extraída de los altos del Valle y el resto de los productos recolectados en la zona forestal y de cumbres. Por sus márgenes discurrían las canalizaciones y atarjeas que traían el agua de abasto al núcleo urbano no para el riego del terrazgo procedentes de los manantiales de Aguamansa, siendo éste el motivo por el que se incluye en esta delimitación.