Historia

 Características arquitectónicas y artísticas del edificio: 

El frontis de esta casa es de huecos simétricos, enmarcados con esgrafiados, italianizantes, con formas vegetales. La puerta combina los tipos tachonados y de cuarterones. En el lado derecho, hay dos ventanillos de rejas, en vez de ventanas, por el desnivel de la calle. La fábrica es un ejemplo de las posibilidades que puede ofrecer las maderas de las islas. Su balcón central, de rejería, tiene base de madera encasetonada y barrocamente adornada, similar en su decoración a la del soberbio balcón de la 3ª planta. En ésta, las ventanas son de celosía para favorecer la circulación del aire al granero. Bajo aquel balcón se encuentra el escudo de mármol, hecho en Génova, con las armas del erector, que son las de Ponte, Lugo, Fonte y Grimaldi. La fachada norte también tiene balcones en sus dos plantas altas. El patio, de tres lados, quedando el cuarto abierto a una entrada de servicio, tiene esbeltas columnas corintias.

Descripción de Miguel Machado    

La casa ocupa una superficie de 3.240 m2, de los cuales 890 corresponden al inmueble. Las dependencias anexas y el huerto ocupan el resto. Tiene una planta en forma de U asimétrica, con la fachada – orientada hacia el este – en uno de los cuerpos laterales. El patio central se abre hacia el norte. Hacia el oeste, tras una crujía de menor tamaño, existe un patio secundario.


En la fachada principal – calle Colegio – destacan los balcones de la segunda y tercera planta. Situados en el centro geométrico del frontis, siguen una gradación ascensional, muy del gusto barroco, en los elementos decorativos. La fachada observa una rigurosa simetría en la disposición de los vanos: dos a ambos lados de la puerta y de cada uno de los balcones. El paramento, inciso, simula una construcción de sillería. Los vanos aparecen orlados de esgrafiados con motivos vegetales. Los esgrafiados recorren asimismo la línea superior de la fachada, por debajo del alero.


La puerta, “mezcla de los tipos tachonados y de cuarterones”, es el elemento más destacable de la planta baja. A la derecha, dos ventanos de pequeño tamaño – imperativos del emplazamiento, en acusada pendiente – mantienen la simetría. Las dos ventanas de la izquierda, al igual que las de la primera planta, son de cojinetes, provistas  de antepecho, de dos batientes y con postigos de apertura hacia el exterior (de abajo hacia arriba). Sobre el ventanal, precediendo al balcón de la tercera planta, se exhibe el escudo familiar en mármol. Se blasonan en éste las prescripciones vinculares que dieron origen al mayorazgo: Ponte, Lugo, Grimaldi, Fonte y Rizo. El balcón de la primera planta, descubierto, tiene base de madera tallada y baranda de rejería. Las vigas, entre dos hileras de canes, forman casetones con decoración vegetal y mocárabe en el casetón central. Los dos frisos que corren arriba y debajo de las vigas cuentan con decoración de rosetones

            

 

El balcón de la segunda planta es techado. De talla profusa, tanto en la base como en la parte inferior del antepecho y el alero, cuenta con tres columnillas corintias con sus zapatas igualmente talladas. En el antepecho, unos balaustres pareados y torneados sostienen la baranda. Esta planta hacía las veces de granero, las ventanas son de celosía – sin cristales- para facilitar la aireación. La fachada lateral se encuentra al cabo del cuerpo principal, en la cara norte. Hallamos aquí, al igual que en la otra fachada, un balcón descubierto y otro techado en altura, ambos de mayores dimensiones que los de la fachada principal, aunque menos decorados.


Las dos fachadas confieren al inmueble una inconfundible prestancia barroca, bien que, tal que sucede en el resto de las casas señoriales canarias, el barroco se constriñe a los elementos decorativos de la fachada y a unos pocos de la galería (columnas).


La disposición interior, en torno al patio central, no varía un ápice de los usos tradicionales. Accedemos al interior de la casa a través de un zaguán. Franqueando una verja de forjado llegamos al vestíbulo, uno de los tres tramos, en rigor, de la columnata del patio, que ha sido cerrada. (desde el patio se pueden observar los entrepaños ocultando parte de las columnas y del entablamento). A la izquierda, una escalera de dos tramos lleva a un vestíbulo superior, en la planta de vivienda; desde este recibidor se tiene acceso al salón noble, al dormitorio principal y, hacia el sur, a una galería cerrada, con ventanas de guillotina, que recorre las otras dos crujías facilitando la entrada a las estancias. La última planta, la del granero, remata en un sencillo artesonado de par e hilera con tirantes.


Un pequeño mirador rodeado de vidrieras se yergue en el vértice sureste de la casa. Las cubiertas, a dos aguas, tienen revestimiento de teja árabe y – sin duda por alguna reforma practicada a finales del pasado siglo o principios del actual – de teja francesa (en el cuerpo principal).


En el patio central, adoquinado, destacan las columnas corintias que soportan la galería; poseen los plintos de piedra, amplias basas y fuste abalaustrado. Bajo cada plinto, y aun bajo el nivel de la adoquinada, han sido enterradas unas piedras de molino a guisa de cimientos.

Datos sobre el jardín

El jardín está configurado entre la importante casona (palacete), el molino y el archete que servía para acopiar los productos del campo y las necesidades del molino y la granja.  Con una avenida central desde la entrada de la finca de la tenería adornada por un paseo de troncos de madera y conecta con el molino con un puentecillo de iguales características sobre unas láminas de agua resto de vestigios del subsuelo volcánico, domina el jardín  su extensión de césped bordeado por unas cenefas de cupreso y flores tapilantes.


Elementos a destacar casa, jardín y parque:

El patio abierto al norte con una amplia galería orientada al poniente, adoquinado y destacando un original motivo central que rodea una singular palmera.

El molino de gofio denominado “del hoyo”, ultimo de la ruta de los molinos que recibe el agua a través de una acequia soportada por dos grandes arcadas y que la lleva al importante vaso, con el que se consigue imprimir la presión necesaria para mover las piedras molineras, que en su movimiento rotatorio trituran el grano que previamente se ha tostado en los tostadores que se encuentran en el exterior del molino. En el callejón de acceso al mismo existía un abrevadero de bestias (burros y mulas) que se utilizaron para transportar el grano y el gofio elaborado. Todo esto y sus mecanismos de molienda y transmisión se pueden observar in situ, así como el movimiento y sistemas para que la presión del agua cause efecto.